Pasos para tomar una caña perfecta

Caña Perfecta

Cañas de cerveza con espuma

No meter vasos en el congelador para tener una jarra fresca. Los recipientes helados hacen que la caña pierda su espuma y pierda la carbonización.

No mantener la temperatura ideal para cada tipo diferente. La mayoría de las cervezas están concebidas para ser servidas ligeramente por encima de la temperatura de su refrigerador. Algunas en especial se recomienda sean retiradas del frigorífico unos diez minutos antes de consumirlos para disfrutar de sus cualidades.

No dejar botellas expuestas a la luz. Esto hace que la cerveza pierda por completo su sabor.

No comprar en cualquier envase. Se recomienda la compra en lata o botellas de color marrón.

No poner hielo. Es uno de los errores más habituales. El hielo rompe las burbujas de gas anhíbrido carbónico dejando la cerveza sin gas. Además, cuando comienzan a diluirse los cubos el sabor cambia por completo.

No guardarlas demasiado tiempo. Con el paso de los meses poco a poco pierde su sabor original.

 

Pasos para tirar la caña perfecta

  1. Elegir el recipiente adecuado.

 

  1. Refrescar la copa en la que se vaya a servir con ayuda del mojacopas o con un chorro de agua fría. Esto evita la mala formación de espuma y crea en las paredes del vaso una finísima película de agua que ayuda a que la cerveza se deslice con suavidad.

 

  1. Descartar el primer golpe de espuma. No es el caso si se sirve la cerveza en botella, pero sí de grifo. Es conveniente hacer un pequeño descarte para que el primer golpe de espuma no entre en el vaso, porque es el que se ha quedado en el grifo y ya ha cogido aire del ambiente. Es una espuma que va a impedir el desarrollo de la cerveza que vas a servir, la va a saturar de espuma.

 

  1. El primer tiempo. La clave de la primera fase del tiraje reside en que la cerveza resbale por el interior de la copa para que no pierda carbónico y no genere espuma, porque en este primer paso no nos interesa. El vaso tiene que estar en un ángulo de 45º. Conforme vamos llenando la copa, ya sea de grifo o botella, nuestro objetivo es llenar el 75% de la capacidad, en ese momento se debe poner la copa en posición vertical.

 

  1. El segundo tiempo. La finalidad es crear la corona de espuma, que es la clave que distingue la caña perfecta de la mediocre. En este paso el procedimiento cambia notablemente entre la cerveza de botella y de barril. En el primer caso se consigue colocando ésta perpendicular a la copa para que la cerveza caiga y rompa en el centro. Es importante elevar un poco la botella para que, al caer, la cerveza genere una corona adecuada. Normalmente se debe servir a una altura de entre 7 o 15 centímetros. Para servir la espuma en la cerveza de barril se debe abrir en un 25% el recorrido del grifo. Así se logra que caiga un caudal de crema de espuma. Se llena con la espuma hasta el borde de la copa, y cuandodo está ya echada entera, la corona de espuma o giste debe ser de unos tres centímetros.
  1. Observar el resultado. El giste debe tener una capa superior de burbuja gruesa, de como mucho un centímetro. En el centro es la capa más ancha, que es propiamente la crema de espuma, y la tercera capa inferior es una nebulosa de espuma formada por burbujas muy finas.
  1. Corregir. Si se ha cometido errores en el primer tiraje se crea una burbuja demasiado gruesa. Esto puede ocurrirle a cualquiera, ya sea porque has cerrado más lento el grifo o no has desechado la suficiente espuma nada más abrirlo. Para eliminar la capa de espuma fallida es bueno un pequeño rebose en el segundo tiempo, que sirve para rectificar. Esto es una técnica muy habitual en todas las cervecerías.
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