SE NOTA SE SIENTE, LA CERVEZA ESTÁ PRESENTE

En la alta restauración, la cerveza artesana o de autor, ha ganado protagonismo hasta tal punto que muchos restaurantes con estrellas Michelín disponen de una carta tan amplia de cervezas como de vinos. Además, también se celebran festivales en muchas ciudades españolas, como el Birragoza celebrado el verano pasado en la capital maña, con  éxito rotundo y más de 3.500 asistentes.cervezaTambién el Barcelona Beer Festival 2017 ha tenido una gran afluencia de público, lo que confirma que la cerveza artesana no sólo va a ser una tendencia, sino algo más, es ya una auténtica tradición.

Por eso, muchos bares han decidido transformarse en gastrocerverías, y es que a  muchos de nosotros nos pirra lo auténtico, la vuelta al pasado y los placeres sencillos. Todo ello aliñado con maridajes de lúpulo y unas tapas o pinchos de escándalo nos lleva a las puertas del cielo en un abrir y cerrar de ojos.

cerveza con mejillonesTampoco hay que dejar atrás a las cañas de toda la vida, ellas forman parte de la cultura española y han estado con nosotros en las alegrías y en las tristezas. Así que no hay que ser tan “pitiminí” y consumir también las cervezas de barril que las hay “buenísisimas”.

Los camareros deben servirlas o “tirarlas” con gran destreza, una buena caña requiere dos tiempos: uno para llenar la copa y otro para conseguir una correcta espuma.

También los botellines son muy buena opción e incluso las latas, ya que pueden acompañarnos fielmente allí donde nuestros pies nos lleven.

cerveza Duvel

En España podemos sentirnos orgullosos de nuestras cervezas, contamos con muchas marcas punteras (Ambar, Estrella Galicia, Estrella Damn, Mahou, Alhambra), lo que sin duda nos llena de orgullo y satisfacción, y además desde que está demostrado que lo de la barriga cervecera es un mito, nos deja la conciencia más tranquila. ¿No me digáis que no os habías enterado?

Es verdad verdadera, lo dicen los médicos más reputados, y aún dicen más, su consumo moderado unido a nuestra dieta mediterránea reduce el riesgo de diabetes e hipertensión y de engordar nada de nada, incluso se puede bajar de peso.

A ver, antes de que acudáis en masa a algún bar o atraquéis vuestra nevera o supermercado cercano, tengo que deciros que hay que beberla con moderación, la dosis recomendada por los expertos es de tres vasos diarios, así que ojo al dato.

A los que sí se les hincha la barriguita es a los “guiris”, les gusta la cerveza casi tanto o más que a nosotros pero su dieta no es la nuestra, ingieren un motón de grasas saturadas y su actividad física es casi nula, no hay más que verlos cuando vienen a nuestras playas, sobran las palabras, ya me entendéis, su bronceado les delata, sólo están “coloraos” por un lado.

Pero vamos, como no quiero que se me enfaden y  encima nos recuerden nuestros patinazos continuos en Eurovisión voy a citar también a la cerveza de nuestros amigos.

Pues veréis, tengo la suerte de tener un cuñado, apodado Jesús “el Rubio”, que por su trabajo se recorre toda Europa, así que yo que soy muy astuta, le he pedido que me informe de las últimas tendencias y me envíe alguna “fotillo” de muestra.

cerveza con frutos secosEs difícil decir cuál es la mejor de todas, el pique está entre la belga, irlandesa y la checa, pero tampoco hay que olvidar a la alemana, no se nos vaya a cabrear la Merkel y le dé por subirnos otra vez el IVA. Por allí son muy de cerveza negra y suele servirse a lo grande, en jarras de medio litro.

En estos países la tradición “cervecera” es ancestral y se concibe más como un modo de vida que como una diversión. Muchas de las cervezas rubias tienen casi cinco grados e incluso ocho por lo que hay que tener “cuidadín” y no tomarlas a palo seco.

En Italia también son de “cervecear”, no creáis que sólo le pegan al Lambrusco, en las últimas décadas se han creado distintos establecimientos de cerveza artesanal italiana que refuerzan el crecimiento de esta tradición.

En cuanto a los orígenes de la cerveza seguro que sabéis que son muy remotos, su nombre viene nada más y nada menos del celto-latín cerevissia, pero tranquilos, que no me voy a remontar tanto.

Simplemente comentaros que la bebida que hoy identificamos como cerveza se originó en la Baja Edad Media con la costumbre de cocer mosto con flores de lúpulo, concretamente en Alemania hace miles de años.

Por supuesto que ha evolucionado a mil por hora, también las hay de trigo y no sólo rubias o negras, incluso rojas. Muy solicitada está una variedad escocesa que tiene una coloración rubí y un sabor malteado que le da una entidad única, no hay que perdérsela.

Antes de terminar,  hoy voy a confesarme, a mí no me gusta la cerveza, soy más de vinito, pero ¿a qué no se ha notado nada? Hay que respetar los gustos de todo el mundo, ser tolerante y estar a lo que pide la gente en cada momento, sin más ni más. Por cierto, no preocuparse por Jesús “el Rubio”, las cervezas de las fotos no se las ha bebido de golpe y han sido después de su jornada laboral, es un profesional de los pies a la cabeza.

Por último, tomando como referencia el soneto de Quevedo “Érase un hombre a una nariz pegado”, voy a dedicar una estrofilla a los  felices consumidores de cerveza:

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2 Responses to SE NOTA SE SIENTE, LA CERVEZA ESTÁ PRESENTE

  1. Juan says:

    Yo prefiero la cerveza española,es la mejor de todas

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