COMO HACER UNA SANGRÍA

La sangría es una de las bebidas estrellas del verano, tan sencilla en su preparación como deliciosa. Se prepara con vino tinto, frutas cortadas, algún licor con misterio y especias secretas.

Aunque pueda parecer una bebida “typical Spanish” su origen se remonta como otras muchas cosas, a la Roma Antigua.

Los romanos eran muy dados a “empinar” el codo, para ellos el agua era solo para las ranas.

romanos bebiendoEllos preferían mojarlo todo con vino, lo consumían hasta los niños y lo especiaban para hacerlo más agradable.

Esa costumbre se extendió por toda Europa y por supuesto que se asentó en nuestra querida península ibérica.

Fue en Andalucía donde se les ocurrió introducir la fruta cortada para corregir el vino de baja calidad y poco a poco lo fueron mejorando añadiéndole especias, azúcar, brandy y unas ramas de canela.

A partir de ese momento empezó a propagarse el reinado de la sangría y al igual que la canción de la Macarena, llegó hasta el continente americano

tazas de sangría

Resulta casi imposible encontrar a alguien al que no le guste esta bebida porque no solo “mola” mazo, es que está buena de verdad.

Parte de culpa tiene su ingrediente principal, el vino, pues como dice la letra de una sevillana “es la llave de oro fino que abre puertas de alegría”.

Y así, ya que las penas también se olvidan con la sangría, vamos a empezar a recitar alguna “recetilla”.

Pero antes hay que dejar muy claro que para evitar que esta bebida resuene en nuestra cabeza más que la “tamborrada” del Bajo Aragón, es importante que el vino que empleemos tenga menos del 12 por ciento de alcohol por volumen.

La receta de la sangría tradicional depende de la boca que te la cuenta, yo voy a optar por una que apuesta por ingredientes naturales y al igual que la que prepara Martín Berasategui, incluye vino moscatel:

jarra de sangría

SANGRÍA TRADICIONAL:

1 litro de vino tinto

Medio litro de zumo de naranja

Zumo de un limón

1 palo de canela

Tres cucharadas de azúcar

Fruta cortada en pedazos: melocotón, manzana, naranja, etc.

Un generoso chorretón de vino moscatel

Simplemente pelar y cortar la fruta, colocarla con el resto de ingredientes en una jarra y echar el azúcar. Se remueve todo y se deja reposar al menos una hora para que la canela de más sabor y para que macere la fruta.

También hay quien le da por innovar o modernizar la receta sustituyendo nuestro queridísimo vino tinto, por cava, algo que en ningún caso molestaría al Dios Baco, más bien le llenaría de orgullo y satisfacción, ahí va la receta:

sangría de cava

SANGRÍA DE CAVA:

1 botella de cava brut nature

1 taza de licor de manzana o licor de melocotón

4 fresas

1 lima a gajos

1 manzana

1 melocotón

150 gramos de zumo de pomelo rosa

Media lata de soda

Se mezcla el licor con el zumo de pomelo rosa y la soda. Después se añade la fruta troceada, se termina con el cava y se deja reposar antes de llevarla a la mesa.

Como la sangría es una bebida refrescante, estas u otras recetas deben servirse con hielo a “tutiplén”, esa es la gracia que tiene, pero “cuidadín”, también lleva alcohol y tal…

Hay que tener talento, no es cuestión de beber a “cascoporro”, porque como dice un dicho que viene como anillo al dedo, si se bebe poco se tiene las ganas de cantar y la alegría de los pájaros; si se bebe más, se tiene la audacia y el temperamento del león; y si se bebe demasiado, se tiene la estupidez de un burro.

 

 

 

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