¡UN POQUITO DE PORFAVOR!

Los camareros de restaurantes y bares, se esfuerzan día a día en la atención al cliente, una ardua tarea porque aunque la experiencia es un grado, siempre hay sorpresas. El trato al cliente es primordial pero tampoco hay que tomarse al pie de la letra eso de que siempre llevan la razón, más bien hay que comportarse como si la tuvieran.

cliente en restauranteAunque los clientes son como una caja de bombones, y a veces es difícil saber el que te va tocar, no resulta complicado hacer una lista de las especies más comunes, sin olvidar que muchos de ellos son bipolares, un día van de súper colegas y al otro montan “un pollo” porque la sopa está fría. Otros son camaleónicos, se muestran de diferente manera en función de la persona o personas que les acompañen: amiguetes, esposa, suegra, hijos…

Todos entendemos que la paciencia es una virtud, salvo cuando somos clientes. El cliente impaciente para despertar la piedad del camarero, mira insistentemente su reloj y carraspea con nerviosismo, así espera ser premiado con una atención especial, porque sus prisas son importantes más allá del espacio interestelar.

chiste de camarerosNo hay que dejarse amedrentar y atenderle con serenidad a un ritmo normal, que no vea que sus prisas son lo primero. Aunque el cliente colega no sea tan complicado como el anterior, también trae problemas y es que como se cree “super amiguis” es capaz de meterse en la barra, o en la cocina, con la excusa de echar una mano.

Tampoco tiene problema en no respetar su turno y pedir su café antes que nadie, eso sí, con mucha guasa. Si tiene ganas de cháchara le importará bien poco el trabajo que haya que hacer.  cliente en el baño

Por eso hay que marcarle límites desde el principio, eso sí, sin tratarle mal porque este tipo de cliente es del todo rencoroso.

Al cliente ligón hay que dejarle las cosas muy claritas, suele pensar que la persona que está detrás de la barra o en el comedor debe tolerar sus piropos o gracias porque forman parte de su sueldo y no es así, no hay que perder la dignidad y frenarle con contundencia, de las palabras se le puede ir la mano al trasero de la camarera y eso es intolerable aunque para él sea un juego o una broma.

camareraHay gente que piensa que puede descargar con el camarero toda su ira y así solucionar sus propias frustraciones, son clientes enfurecidos con el mundo que disfrutan con la intimidación. La respuesta que se merecen es justamente la contraria, no hay que dejar de sonreír, mostrarse lo más educado posible y no perder la serenidad.

El cliente “con piel de camarero” ha trabajado en la hostelería y eso se nota. Suele dar consejos y se muestra paciente en todo momento e incluso recoge alguna mesa cercana. Es un encanto pero puede ser implacable con el camarero incompetente. Como lleva la profesión en su sangre, no tolerará los errores. Por eso hay que escucharle y agradecer su sabiduría aunque no se compartan sus opiniones.

El cliente “marisabidillo”, nada tiene que ver con el anterior, éste no sabe ni a tocino rancio, únicamente le gusta llamar la atención regalando su pretendida “sapiencia”, es bastante patético. Para bajarle un poco los humos, el camarero tiene que demostrar que sabe algo más que él, sólo así el diálogo será más llevadero.pizarra de bar

No hay que olvidar al cliente triste y deprimido. Como los psicólogos son caros desahoga sus penas a diestro y siniestro, puede ser muy tóxico porque absorbe la energía de cualquiera que esté a su alrededor. Hay que atenderlo pero sin empatizar demasiado con él, sus problemas son sólo suyos y la solución la tiene que buscar solito.

Por otro lado, los clientes se agrupan formando tribus y una de ellas es la de las despedidas de soltero o de soltera. Tienen ganas de juerga y van a mostrar poco interés en la comida. Eso es un arma de doble filo, como van a beber a cascoporro no es muy recomendable darles poco o mal de comer, las imprudencias se pagan. Son muy amenos, y entrar en sus bromas es fácil, lo difícil es salir.

Una especie que prolifera en las zonas turísticas es la de los “guiris”, tienen un gusto horrible para vestir y lucen un bronceado tomatero. Hay que rendirse a sus horarios de comidas y cenas porque son muy tempraneros.

Son muy respetuosos y sonrientes por lo que no se merecen que los engañen con una paella que no sabe a “ná”, aunque sólo sean clientes de ida perjudica muy y mucho el prestigio del local. Tampoco hay que pasarse con la sangría, no están acostumbrados y se ponen más colorados todavía. chiste

Mención aparte merecen las tribus de familias, muchos de sus componentes están sin civilizar, sobre todo los niños que campan a sus anchas sin ser recriminados por sus padres. La solución ante esto es misión imposible, lo mejor es rezar para que se vayan pronto, o tener en el restaurante una zona acotada para los niños con todo tipo de juegos y un animador o animadora “flower power”.

Los futboleros también se agrupan y pueden ser peligrosos si al lado hay otro grupo del equipo rival, precisamente porque se crecen entre unos y otros, hay que mantenerse firme y no perderles la pista, cuando se cabrean, lo pagan con el mobiliario del bar. Muchos de estos clanes acuden a bares y restaurantes para resolver sus problemas familiares o de pareja, puesto que los consideran territorio neutral, el camarero tiene que contemplarlos como mero espectador, pero sin palomitas, sólo puede intervenir cuando se masque la tragedia y así evitar que la cosa se salga de madre. Lo mejor es mantenerse distante, pero alerta.

Con todo esto, queda claro que la atención al cliente precisa de un personal con las espaldas muy anchas, la mente fría y un infinito amor por la profesión, sólo así se consigue la tranquilidad mental.                                            ¡Un fuerte aplauso para todos los que lo consiguen!

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2 Responses to ¡UN POQUITO DE PORFAVOR!

  1. Jesús says:

    Jajaja muy bueno el blog.Una realidad del dia a dia

    • Pilar Gobarb says:

      Te agradezco el comentario, Jesús, la verdad es que la atención al cliente es difícil pero también trae cosas buenas, se conoce a gente de todo tipo y se aprende mucho.

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